martes, 2 de enero de 2018

¿Porqué meditar debe ser nuestro nuevo propósito?

La puerta de la meditación

Es la puerta de la conciencia y el amor universal, de la expansión sin un límite conocido. La meditación empieza con el proceso de adentrarse en uno mismo y nos conduce a emerger en la corriente misma de la vida, siendo nuestra separación de ésta la causa de nuestro más profundo descontento. Cuando abrimos esta puerta nunca sabemos lo que vamos a encontrar -sí, puede que sea "un perro hurgando", pero quizás haya "un jardín o una ciudad mágica"-. La meditación es una apertura. Al menos soplará el viento”


 Los puntos clave de la meditación
Sea cual sea el motivo por el que una persona decide empezar a meditar, lo cierto es que la consecuencia es siempre la misma: un estado mental y físico de serenidad, paz interior, concentración y creatividad, que se caracteriza por unos rasgos concretos que van en este orden:

Enfoque de la mente en un solo objeto (respiración, ondas de sonido, luz, etc).
Estado de concentración absoluta en el que el bullicio de la mente se detiene.
Estado de paz en el que la mente se libera de sus propios pensamientos.
Qué objetivos tiene meditar
Aunque cada persona puede buscar en la meditación un objetivo diferente, algunos de los más comunes son:

Misticismo: desarrollar la consciencia de unidad con el todo.
Descanso mental: acallar la mente y liberarla de las preocupaciones diarias.
Creatividad: limpiar la mente para hacerla más creativa.
Felicidad: estimular las zonas del cerebro asignadas a la felicidad.
Salud: estimular el sistema inmune y los mecanismos de autocuración.
Relax: liberar el estrés y la ansiedad y permanecer en un estado de bienestar.
Concentración: potenciar el estado de concentración y memoria.
Intelecto: incrementar las capacidades intelectuales.


Técnicas para alcanzar ese estado “divino” de la meditación
Existen diversas técnicas para alcanzar un estado elevado de la consciencia que, dependiendo de cada persona, pueden resultar más o menos sencillas. Lo que para unos puede inducir a un estado de concentración rápido, a otros requiere un esfuerzo y una fuerza de voluntad salvaje.

Por ejemplo:

La Respiración
La inducción a un estado de concentración a través de la respiración es una de las prácticas más empleadas por las principales corrientes. Consiste en realizar ejercicios concretos y repetitivos de respiración, poniendo toda la atención en el aire, en cómo pasa por los orificios nasales, en el frío al inspirar y el calor al exhalar, etc. Con el transcurso del tiempo, la práctica y la disciplina, la mente alcanza más rápidamente el estado meditativo. Consulta cuáles son los mejores ejercicios de respiración para meditar.

El sonido
Todas las civilizaciones han recurrido a las ondas de sonido para inducir a estados de concentración, espirituales o místicos. Campanas, cánticos, mantras, etc… repeticiones de sonidos concretos que inducen fácilmente al estado meditativo.

Objeto

Es una técnica de concentración que utiliza un objeto, una vela, un color, etc, de manera que la atención debe centrarse en ese objeto hasta que poco a poco la mente se va calmando y llegando al estado meditativo.

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