viernes, 18 de mayo de 2018

¿En donde se guarda y se forma el karma?


La palabra sánscrita" karma" significa acción, pero a lo largo del tiempo --el sánscrito tiene cerca de 3000 años hablándose-- ha llegado a significar otras cosas, sobre todo, las consecuencias que tienen las acciones y la manera en la que se presentan en nuestras vidas.

Ray señala en su libro Touching Enlightment: "Los asuntos inconclusos creados por el karma de las causas se manifiestan en los procesos incompletos de mente-cuerpo... que resultan en patrones de tensión. Cuando algo ocurre en nuestra mente, tendemos a sólo aceptar una pequeña parte de la experiencia total de manera consciente y bloqueamos el resto, así que ésta parte permanece atrapada en el cuerpo en la forma de sentimientos, emociones, intuiciones y sensaciones no reconocidas." Así tenemos que el karma, de hecho, es toda la profundidad inconsciente que no sólo es nuestra mente sino también la memoria del cuerpo. Ray sugiere que nuestro cuerpo es la cristalización de eones de acciones sostenidas por un continuum mental:

 Esto incluye todo el karma irresuelto de todas las vidas de una persona, remontándose hasta un pasado ilimitado, que no puede ser sondeado en la situación inmediata, ya que reside debajo de la superficie, en el inconsciente universal (alaya) en la forma de trazos mentales y tendencias que surgirán en algún momento... 

 Podemos pensar en nuestro cuerpo como el resultado puntual --casi una escultura dinámica-- de todo el karma que hemos creado anteriormente, el cual se almacena en lo que se conoce como alaya vijnana, la conciencia del substrato. E igualmente nuestra situación básica --el lugar donde nacimos, nuestros padres, las circunstancias favorables o poco propicias en las que crecimos, etcétera-- pueden entenderse como el resultado de nuestras acciones e intenciones en el pasado. En tibetano existe un término para referirse al karma residual leh tro, con este término se explica la maduración de nuestras aspiraciones, aquello que realmente queremos. Un ejemplo, una persona puede meditar y superficialmente decir que quiere ser un Buda pero su aspiración profunda puede ser tener una gran fortuna, un palacio, etcétera. El leh tro, haría que en su vida posterior o en alguna subsecuente, la persona cosechara esta aspiración de riqueza. Es por eso que se dice que es importante tener cuidado de lo que se desea y mantener aspiraciones puras. Señala Ray:


En cierto sentido, toda la vida se trata de lidiar con el karma que se desdobla, creando nuevas semillas kármicas y posiblemente resolviendo las viejas.

Según Ray, al tener una experiencia, "nos separamos" y la procesamos desde "nuestra mente discursiva", esto hace que se quede suspensa una cierta cantidad de asuntos inclusos --que pueden ser sensaciones, emociones e intuiciones que no reconocimos o que bloqueamos. Un ejemplo para entender esto es cuando uno es niño y tiene una experiencia muy fuerte que además no suele entender bien, esta experiencia no logra integrarse y se almacena en el cuerpo y en el inconsciente. Uno pensaría que simplemente ha olvidado la experiencia, pero desde su profundidad, esta experiencia sigue in-formando la forma en la que experimentamos el mundo y nos relacionamos con las demás personas en la actualidad.

 Una forma de apagar el cuerpo y las incomodidades que sentimos es, de hecho, retirándonos a nuestro obsesivo proceso de pensamiento. Entre más nos desconectamos del cuerpo, más recaemos en el pensamiento. La intensidad de nuestro pensamiento compulsivo es directamente proporcional a la capacidad que hemos desarrollado para dejar de experimentar el cuerpo en forma plena y directa. Nos hemos, de hecho, disociado de él.

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